Concentrar inmuebles, maquinarias de alto valor y la operación comercial diaria en una sola sociedad expone todo el patrimonio empresarial ante eventuales demandas laborales, comerciales o contingencias financieras.
Mediante procesos de reorganización societaria (como divisiones patrimoniales o canjes de acciones), es posible constituir una sociedad matriz o holding inmobiliario que arriende las instalaciones a la sociedad operativa, aislando el riesgo comercial.
Asimismo, las reorganizaciones permiten mover flujos de caja entre empresas del mismo grupo en calidad de dividendos exentos de nuevo impuesto a nivel corporativo, facilitando el apalancamiento interno para nuevos proyectos.
Toda reorganización debe contar con un sólido informe de 'Legítima Razón de Negocios' que justifique las mejoras operativas, logísticas y financieras del proceso ante eventuales revisiones del SII.